Al hermoso y acogedor pueblo de Muriel Viejo llegaron de Valdanzo hombres y mujeres, capitaneados por María Ángeles Maeso, para escenificar cosas de lavanderas. El marco no podía ser más propicio: el lavadero de Muriel, recientemente restaurado, rodeado de pinos y flanqueado por el río al que le da nombre el pueblo, o al revés.
Vestidas a la usanza, provistas de barreños de cinc y jabón del que se elaboraba en casa, las lavanderas, mientras restregaban la ropa, iban recreando conversaciones propias y cancioncillas. Unos hombres galanteaban por detrás, recitando alguna poesía o dejando caer algún refrán o sentencia. Se trataba de recordar aquello que nuestras madres y abuelas hacían habitualmente, primero en el río y más tarde en los lavaderos. Unas obras públicas que en su momento fueron una revolución, tanto como lo sería la lavadora automática, y que Emilio Ruiz ha estudiado y publicado recientemente.
Este grupo que, aumentado, y con el nombre de Valpoesía, celebra en Valdanzo, cada año, recitales de poesía relacionados con artes, oficios y otras labores propias del mundo rural, demostraron, el pasado sábado, 8 de agosto, en Muriel Viejo, que es posible ofrecer actividades pequeñas y entrañables, a la vez que originales.
El acto estuvo organizado por la Asociación Los Abedules, al frente de la cual se encuentra Herminda Cubilla. Y allí nos dimos cita los de casa y forasteros para disfrutar de una velada preciosa que acabó con un vino español ofrecido por el Ayuntamiento.
Fuente: http://actualidadsoriaysuspueblos.blogspot.com/2009/08/las-lavanderas-de-valdanzo.html
Foto: Jesús Muñoz Monge
Publicado por Isabel Goig